Propuesta de exposición fotográfica

Memorias de arena

Propuesta de exposición fotográfica

Memorias de arena

Ernesto Ríos

La exposición de Ríos se propone como una exploración en la intersección del dibujo, los planos arquitectónicos, la fotografía y la instalación. Memorias de arena reúne una serie de fotografías realizadas a partir de dibujos trazados sobre arena, posteriormente fotografiados e impresos en blanco y negro. El proyecto parte de un gesto efímero: dibujar sobre una superficie destinada a desaparecer y, mediante la fotografía, convertir ese instante en una imagen que permanece.

Los dibujos surgen de experiencias y recuerdos de viajes por América Latina, Asia y Oceanía. Paisajes, ciudades, arquitecturas y formas encontradas en estos recorridos —desde las geografías de Perú y Brasil hasta Japón, China y el Sudeste Asiático— se transforman y reaparecen en nuevas composiciones. A estas experiencias se suman textiles y diseños de Bolivia y Perú, cuyas geometrías, patrones y ritmos reaparecen reconfigurados en las composiciones de Ríos.

Laberintos, mapas, fragmentos de ciudades, referencias arqueológicas, las líneas de Nazca y escrituras de la memoria aparecen como formas que no buscan representar un lugar específico, sino reconstruirlo desde el recuerdo. Más que representar territorios concretos, estas imágenes los transforman en espacios mentales.

Son también exploraciones geométricas del tiempo y el espacio, donde cada línea puede ser un recorrido, una huella o el fragmento de una experiencia pasada. Los recuerdos se descomponen y vuelven a organizarse sobre la arena, creando nuevas geografías a partir de aquello que permanece en la memoria.

La fotografía tiene aquí un papel esencial: no sólo registra el dibujo, sino que rescata aquello que está destinado a desaparecer. La arena, modelada por la luz y la sombra, adquiere el aspecto de antiguos bajorrelieves, mapas erosionados o vestigios arqueológicos. El blanco y negro acentúa los contrastes y crea ritmos inesperados entre las líneas, las formas y los espacios.

Así, lo fugaz se vuelve permanente. El dibujo desaparece, pero su huella permanece en la fotografía.

Memorias de arena propone un recorrido por territorios reales e imaginados, donde viajar es recordar, dibujar es reconstruir y fotografiar es atrapar, por un instante, aquello que está destinado a desaparecer.

Propuesta de exposición fotográfica

Bolivia–México: unidad en la diversidad

En sus notas de viaje, Adalberto Ríos Szalay describe con gran detalle y pasión el recorrido que realizó por Bolivia en 1991. Durante este viaje fotografió Potosí, el lago Titicaca, La Paz, el Valle de las Ánimas, Sucre, Cochabamba, Tiahuanaco y el Carnaval de Oruro, acercándose a sus paisajes, su arquitectura y, sobre todo, a las personas que encontró en el camino.

Las imágenes registran iglesias y arquitectura vernácula, mineros, campesinos y agricultores, campos de cultivo y paisajes del altiplano, así como festividades, rituales y retratos de niños y músicos. Son fotografías que dan cuenta de una mirada atenta y cercana, capaz de encontrar en la vida cotidiana la riqueza y diversidad de un país.

La exposición propone poner estas fotografías en diálogo con imágenes de México, incluyendo una sección con obra de Adalberto Ríos Szalayy delos Archivos Compartidos Tres Ríos (Memoria del Mundo, UNESCO) Las imágenes de ambos países se intercalarán y yuxtapondrán para construir un recorrido visual en el que los paisajes, los rostros, las arquitecturas, las formas de trabajo y las expresiones culturales encuentren ecos y correspondencias.

Más que establecer una comparación, la exposición busca propiciar un encuentro entre dos territorios y dos culturas. Un diálogo de imágenes que permita reconocer aquello que nos acerca y, al mismo tiempo, aquello que hace único a cada país. Una mirada que atraviesa fronteras para encontrar, en la diversidad de nuestras formas de vivir y de mirar, una historia compartida.

Fotografiar y mostrar la unidad en la diversidad.

Recuperación y producción de obra — Fujifilm

Una parte fundamental del proyecto será la recuperación del archivo fotográfico de Bolivia. Para ello será necesario escanear, retocar y digitalizar especialmente los negativos realizados por AR durante su viaje de 1991, con el propósito de recuperar la mayor calidad y riqueza posible de estas imágenes y prepararlas para su impresión y exhibición.

A partir de estos archivos se realizarán impresiones fotográficas de alta calidad para la exposición. La participación de Fujifilm sería fundamental para acompañar este proceso de recuperación, digitalización e impresión, aportando su experiencia y tecnología para devolver a estas imágenes su presencia y calidad fotográfica.

De esta manera, el patrocinio de Fujifilm contribuiría no sólo a la realización de la exposición, sino también a preservar, recuperar y volver a poner en circulación un archivo fotográfico realizado en Bolivia hace más de tres décadas, permitiendo que estas imágenes encuentren una nueva vida y establezcan un diálogo contemporáneo entre Bolivia y México.